martes, octubre 16, 2007

LÁPIDAS (fragmento)

Tú en la tristeza de los urinarios, ante las cánulas de bronce (amor, amor en las iglesias húmedas);

ah, sollozabas en las barberías (en los espejos, los agonizantes estaban dentro de tus ojos):

así es el llanto.

Y aquellas madres amarillas en el hedor de la misericordia:

así es el llanto.

Ah de la obscenidad, ah del acero.


Vi las aguas coléricas, y sábanas, y, en los museos, junto a la dulzura, vi los imanes de la muerte.

Te desnudaron en marfil (ancianas, en los próstibulos profundos) te midieron en dolor, oscuro;

así es el llanto, así es el l lanto.


Ten piedad de mis labios y de mi espíritu en los almacenes;

ten piedad del alcohol en los dormitorios iluminados.

Veo las delaciones, veo indicios: llagas azules en tu lengua, números negros en tu corazón:

ah de los besos, ah de las penínsulas.


Así es el llanto;

así es el llanto y las serpientes están llorando en Nueva York.


Así es el llanto.


ANTONIO GAMONEDA