BLUEBIRD

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que está ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?


CHARLES BUKOWSKI

Comentarios

Anónimo dijo…
Todo desgraciado debe llamarse Carlos, pero no todos los Carlos deben llamarse como tal. Charlie recordando a Hank... Que casualidad, casi nadie sabe que también me llamo Carlos.

Un saludo, creí que las ruinas habían sepultado tus blogs irremediablemente.
Enrique Carlos dijo…
Eso de los Carlos parece ser verdad, aunque la desgracia (como todo) tiene dos caras... Yo creo cada día que las ruinas me han sepultado irremediablemente también, pero parece que despues de tanto he encontrado un poco de valor que tenía escondido, esperemos que sea suficiente (nunca lo es).

Te agradezco mucho tu comentario, aunque no se quien eres, de verdad me llega en buen momento. Saludos y hay que saber jugar volados con la desgracia, tu que también te llamas Carlos.
cris dijo…
Hola!! bueno tenia mucho tiempo sin saber de tu blogs, pero cada q lo ago me agradan cada vez mas, no creo q sea ninguna descracia alcontrario son experiencias q debemos pasar sino no aprenderiamos de ellas...
cuidate kike

atte. Chris
Anónimo dijo…
A veces nos enpeñamos en aferrarnos a la tristura con la que andamos y a veces también ocurre que no basta con enterrarla! Bienn por tu blog abierto!