POEMAS DE AYUNO Y SANGRE · Fragmentos

·

La mesa
para poner sobre ella el pan.
Donde escribo nada.
En la que caeré muerto y ya nadie va a comer.

No hay peores modales que morir
sobre la mesa.

·

El tiempo se dobla.
Manecilla de agua envenenada.

Navegante triste
no existen orillas para ti
si tu dolor es el centro.

·

Diez años en vela. Traigo la moche en los
huesos. Planta que echa raíz
sobre mi tumba. Protegido del llanto.
Nacido bajo el signo de sangre salada
y marina. Que me incineren
con tus manos en los ojos. Que me perdonen
la vida. Ya nadie puede verme.
Como el polvo en la tierra.

·

Desesperante ojo seco. A nadie
Le importa la ceguera. Enfermedad
de lágrima. Mojada
el alma camina sin consuelo.

Desesperante hallazgo de nada.
Mi espíritu llora.
Sueña. Se despierta y
llora.

·

Melancolía de dos pedazos
antes y después.
Volver para traerte. Nunca esa
puerta cerrada siempre
una y otra vez.
Grande y misteriosa vida.
Duro y específico camino.
Mis ojos colgados
como dos harapos de
las lágrimas.


ENRIQUE CARLOS · 2013

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