CUATRO POEMAS DE VASKO POPA




DESPUÉS DEL JUEGO

Al final las manos se toman de la barriga
para que la barriga no reviente de risa
pero allí no hay barriga

Sólo una mano se levanta
para quitar el sudor frío de la frente
pero tampoco hay frente

La otra mano aferra el corazón
para que no salte del pecho
y tampoco hay corazón

Ambas manos caen
ociosas en el regazo
tampoco hay regazo

Sobre una palma cae ahora la lluvia
de la otra crece la hierba
qué decirte



*

Sólo cáeme a la mente
que mi pensar arañe tu mejilla

Sólo aparece ante mí
que mis ojos te ladren

Sólo abre la boca
que mi callar rompa tu mandíbula

Haz sólo que te recuerde
que mi recuerdo socave la tierra
bajo tus pies

A esto hemos llegado



EL TRIÁNGULO SABIO

Había una vez un triángulo
tenía tres lados
escondía el cuarto
en su ardiente centro

De día escalaba sus tres cumbres
y admiraba su centro
de noche reposaba
en uno de sus tres ángulos

Al alba contemplaba cómo sus tres lados
convertidos en tres ruedas ardientes
se perdían en el azul sin retorno

Sacaba su cuarto lado
lo besaba y quebraba tres veces
para ocultarlo de nuevo en el viejo lugar

Y otra vez tenía tres lados

Y de nuevo escalaba de día
sus tres cumbres
y admiraba su centro
y de noche reposaba
en uno de sus tres ángulos



LECTURA DEL MIEDO

Con miedo abro la carta
de mi conocido extranjero
la primera en treinta años

Con miedo aún mayor leo

Nos parece
que nada se mueve aquí

Pero también así
se puede vivir

Sólo que nosotros no lo sabíamos
y nos moríamos de miedo












De Poesía
Traducción de Juan Octavio Prenz
Editorial Calamus / FCE, 2012

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