TRES POEMAS DE ABRIL MEDINA
*
Aparecer o casi
frente al simulacro de uno mismo
antes que estalle el vientre
en su millón de artificios biológicos
y se propague
Aparecer o no
asomarse tomados de la mano de nuestras quietudes
asomarse
cogidos de la falda de nuestras denuncias
a través de ellas cogidos para asomarnos
por lo que podría ser
la puerta de padre
la puerta de hijo
la puerta de nuestro nosotros mismos
abierta para siempre
como un imán
como una fruta blanca
como no fuera por mucho tiempo
Aparecer o no
dejarse en el umbral todas las pieles
como si se hubiese lentamente desnacido
para cada una de ellas
ir ganando ligereza
ir despacio
llamar a los gallos
a las grullas por su nombre
llamar a los incendios de las aves como graznan ellas
los incendios de los hombres
Asomarse
llevarse de la mano
pequeñita
del propio corazón
hacia el balcón insobornable de su propio reino
o no asomarse
(en definitiva
cogerse por la carne del cerebro
y alejarse
desollar los ojos
amorosamente)
.
*
Me apuñalé con ese falo repetidamente
con la entrega de la cual son capaces sólo huérfanos
y enfermos
una matriz crucificada en el sepulcro sexo
y era hermosa su navaja de silencios
su ventaja erecta sobre mí
patíbulo rostro de cómplice enjuiciado
Adán
mi tierno Adán de las esquirlas
vente en mí
condéname
la soledad veloz incendiará tus sueños
viértete
supliqué a su miembro contenido y sin orientes
cólmate
y cada noche escupirás los dientes que al amanecer
bendigas por seguir mordiendo
Y se ahogarán los pájaros que ayer fueron ceniza
y versarás como un baldío rebosante de semillas
y después
cuando el gran telón del mundo
frente a nuestros palcos ojos esté casi cerrado
Adán
y los espantos corran a esconderse entre la luz
me cambiaré la sangre Adán
y volverá a infectarse
.
*
Furiosamente conseguí calzar mi cuerpo
a la medida de su espíritu famélico
con insistencia tuve un ojo abierto hacia la locura
con insistencia uno abierto hacia el vacío
con insistencia puse un puñado de piezas
entre ambos ojos
y obligué al torpe cuerpo a acomodarlas con los pies
las manos
la vagina
y he sometido mis tinieblas en la luz
He deseado nacer
como una histérica
nacer en cualquier parte nacer
Con insistencia tuve un oído alerta para el instinto
y otro alerta para el control
entonces delegué al inútil cuerpo la tarea de ensamblar
la música con su instrumento
además podría estar hablando de palabras solamente
Dejé que acomodara con los dientes
con los dedos
con las areolas pintas de madre de mis párpados
sus notas lobas
He otorgado al ingenio los aranceles de la casualidad
y desaté venganza contra mí
y me azoté en cada pared
en cada pared
que tienen todas las páginas
Pero antes construí un puente colgante para la suerte
cada tirante estalló bucólico en su momento
y yo estallé
y estoy
simplemente harta
de hablar
al respecto
.
Abril Medina
Tomados de Paralipsis
Mantis Editores, 2016
Tomados de Paralipsis
Mantis Editores, 2016
